1576 Ulzama madre e hija y otro vecino acusados burdamente de brujería
La justicia quedaba perturbada
diabólicamente por lo religioso.
El 9 de marzo de 1576 declara Joanes
de Olagüe, habitante de Urrizola Galain, de 50 años y cuenta que María Martín
Beunza, de Egozcue, se había vuelto loca increpando a su madre: “y así le dixo
oyéndolo este testigo y los demás que al tiempo se hallaron en la dicha
yglesia, aunque no sabe en qué respeto y por qué causa le dixo las dichas
palabras, porque no declaró aquellas, sino que este testigo y los demás se
marabillaron de lo que así la dicha María Martín dixo a su madre, la qual a las
dichas palabras no le respondió cosa nenguna y así se las dixo a los principios
que le tomó la frenesía y locura a la dicha María Martín y como andaba
frenética por el lugar la dicha Graciana, su madre, un día la tomó de la mano y
la llebó para su casa y como la llebaba le dezía a su dicha madre, que hera bruxa,
como ella, diziéndole en bascuence: Sorguinac narama eta oray vi sorguin goaz;
que es dezir: la bruja me lleba y agora dos bruxas vamos; y la dicha Graciana,
su madre, a todo ello no respondió nada y la llebó amenazando y pegándola a
casa y de ocho añosa esta parte a visto que el fruto de la tierra a tomado gran
muestra y que se a perdido en flor y al tiempo del espigar y según se a
presumido el dicho daño se a hecho por bruxos y bruxas y sus bruxerías, por lo
qual los vezinos y habitantes de los lugares de la valle de Ulçama an padecido
y padecen mucha necesidad y que otra cosa no sabe”.
“Martín de Oztiz, vezino del lugar de Cenoz... de 60 años... que es en la valle de Ulza